El paquete económico de Calderón.

Publicado en por Franky

México DF a 9 de septiembre de 2009.

¿Qué se puede decir ante tanta chingadera? El gobierno ve la peor crisis económica al menos en la historia reciente de nuestro país, ve como el hambre y la pobreza crecen de manera descomunal, el desempleo llega a sus máximos históricos, el campo mexicano es una ruina, la industria mexicana se ha convertido ya casi en una leyenda urbana, la salida que antes tenían nuestros compatriotas de migrar se ve limitada ante la crisis gringa que hoy, lejos de aceptar nuevos trabajadores, nos regresa a los que ya estaban allá. El poder adquisitivo de los trabajadores ha caído más de un 60% en los últimos 20 años, el horno no está para bollos…

Pero Calderón es un presidente impuesto por las cúpulas empresariales, por los medios de comunicación, por los poderes fácticos. Es claro que cada quien responde a quien lo puso en el cargo y es claro que a Calderón no lo puso el pueblo, por tanto no responde ante él.

El 2 de septiembre, nuevo día del presidente, donde Calderón tiene que hacer la fiesta en “su casa”, porque en una casa medianamente plural tendría que entrar por la puerta de atrás, Calderón articuló una pieza de oratoria loada por los voceros del neoliberalismo inconcluso, por las partes más retrógradas de                                                                                 la sociedad. El presidente llamó a lograr los acuerdos necesarios y no solo los posibles, a dar pasos hacia el país que el cree se necesita. ¿Cuales son las trabas? Los intereses populares.

Quiere reforma energética, ¿qué le estorba? El pinche pueblo que cree que es el dueño del petróleo. Llama al pueblo a hacerse a un lado por el “bien de la Nación”.

Quiere recaudación de impuestos, ¿qué le estorba? El pinche pueblo que no quiere más impuestos y menos en sectores estratégicos como alimentos y medicinas, él llama al pueblo a ceder, a no comer y no medicarse por el bien de la Nación. Al fin y al cabo la estrategia que ellos se han fijado para acabar con la pobreza es el genocidio gradual de los pobres, las cuentas son simples, si los pobres se mueren ya no tenemos pobreza, ¡que poca madre!

Quieren reforma laboral, nos dicen que nuestro país no es competitivo, tienen el descaro de decirnos que en México ¡los sueldos son muy altos! Quisiera que en México se le decretara salario mínimo a la clase política y empresarial, a ver que hace Slim, Azcárraga, Claudio X González, Calderón, Germán Martínez y los demás con $55 diarios, no les alcanza ni para la propina en los restaurantes donde suelen comer. Dicen que con los altos salario mexicanos se atenta contra la competitividad. ¿Por qué no de una vez renuevan la esclavitud? Estoy seguro que si hacen una ley donde las grandes transnacionales puedan cazar seres humanos y los conviertan en sus esclavos tendríamos al día siguiente a Mc Donald’s, Procter and Gamble, Microsoft y otras muchas empresas que vendrían a “invertir” en el país. Lo que para ellos es competitividad, para nuestro pueblo trabajador es perder cada día más las pocas conquistas y garantías sociales que les permiten al menos sobrevivir en la vorágine neoliberal.

Y así podríamos seguir enumerando los “grandes” planes del gobierno de Calderón, todos ellos rimbombantes, todos ellos una afrenta en contra del pueblo trabajador, todos ellos significan la profundización del proyecto neoliberal que en el mundo ha mostrado ya su fracaso. Tal vez ni siquiera lean los periódicos.

Los medios tradicionales lo alabaron pues llamó a aplicar las reformas a pesar de los costos. Claro los empresarios están felices, saben que el pueblo estaría descontento con las medidas y que en el cálculo pragmático electoral, los partidos que las aprueben podrían perder votos. Les llaman medidas antipopulares. Estos tipos olvidan que según la constitución la soberanía recae en el pueblo, por tanto la soberanía es popular no gubernamental, lo que nos lleva a afirmar que cualquier medida antipopular, la considere buena o mala la clase política, va contra la soberanía, es anticonstitucional. Pero decía que están felices porque encontraron a su ariete, el que está dispuesto a pagar el costo por beneficiar a su clase, a sus patrones que son los que realmente mandan.

Así fue el discurso de Calderón, pero unos días después comenzó su práctica, su puesta en marcha. Anunció el paquete económico 2010, año simbólico que tal vez se le estrelle en la cara.

Este paquete económico viene con nuevos impuestos. 2% al consumo, lo que en la vía de los hechos es un aumento general del IVA a 17% y un gravamen de 2% a alimentos y medicinas. Cínicos como pocos lo han bautizado un impuesto para combatir la pobreza. Pero en México la ley establece que un impuesto no puede ser vinculado al gasto, lo que de inmediato desenmascara sus intenciones y somete al pueblo a sus buenas intenciones. Además sabemos como manejan los programas de combate a la pobreza. Clientelares, los cobran con votos, es decir, al pueblo en general le quitan 2% sobre el consumo y, en caso de que cumplan, a los más pobres les dan un paliativo menor que no resuelve sus necesidades pero que los obliga a pagarlo en las urnas. La discrecionalidad partidaria que ha caracterizado históricamente a estos programas no se agota y ellos lo saben.

Quieren poner con mayores impuestos a la telefonía celular y al internet. Cuando en los países progresistas se discuten las medidas para hacer del internet un servicio público al alcance de todos, cuando la tendencia debería ser la de hacerlo gratuito, cuando incluso la CFE anunció hace ya varios años la posibilidad de hacerlo real y suministrarlo de manera casi gratuita a través de la red de energía eléctrica, el gobierno en lo único que piensa es en gravarlo para encarecerlo. El pueblo necesita el internet y la telefonía celular no como servicios suntuarios al alcance solo de los que ya de por si tienen todo. Es México uno de los países en que estos servicios son más caros. Y ahora pretenden encarecerlos.

Quieren quitar el subsidio a la luz y al agua. Que el pueblo no tenga agua ni energía eléctrica no les importa, en serio no tienen madre.

Proponen subir el ISR del 28 al 30%. Algunos dirían que este es el impuesto a los empresarios, que sin duda terminarán rechazándolo y el gobierno cederá en este punto porque con ellos si sabe ceder. El problema además es que, de aprobarse, este nuevo impuesto solo pegaría a la pequeña y mediana empresa. Las empresas grandes en México no pagan impuestos, los diferentes mecanismos de evasión y elución fiscal son un arte para ellas. En un artículo del blog hemos mencionado los trucos para no pagar impuestos que llevan adelante por ejemplo con el Teletón, como esos hay muchos más; la publicidad en todas sus formas es deducible de impuestos, cada comercial que ves en la televisión significa dinero que ya no entra a las arcas nacionales. En fin son miles las formas.

Por poner un ejemplo, si tú tienes una casa y se la quieres dar a tu hijo en vida, tienes que pagar impuestos. Si se la quieres heredar, tienes que pagar impuestos. Pero si quieren vender un banco como BANAMEX a Citigroup, cuando se ganan miles de millones de pesos, se vende a través de la bolsa de valores y no pagan un solo peso de impuestos.

Todo lo anterior es una afrenta tras afrenta para el pueblo, el pueblo ya está harto. Ellos hacen sus cálculos con respecto al 2012, pero el calendario del pueblo es más corto, el pueblo tiene que comer los años que median entre el actual y el año electoral, y entre hoy y el 2012 media el simbólico 2010, año del bicentenario, del centenario y del… posible levantamiento social que ya por todos lados se menciona. Veremos ahora si nuestra generación, si nuestro pueblo, está a la altura de la historia. Ellos creen que las tienen todas consigo que no somos capaces de responder, de organizarnos. Ellos se alistan para dar el grito en 2010. ¿Qué grito les haremos dar? El pueblo tiene la palabra.

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E
Me ha dolido profundamente tu escrito, me ha dolido porque lo que planteas no puede ser más real; pero lo más lastimero de todo esto es que sólo muy poca gente de este país está en capacidad de organizarse, exigir y luchar. Yo, particularmente, no creo en un levantamiento social de tipo armado; pero sí creo en un levantamiento social pacífico, en una resistencia pasiva ¿imaginas un paro nacional en el que se vea paralizada la bolsa de valores, las telecomunicaciones, etc.? Un real paro nacional, un día en el que ningún mexicano acuda a trabajar para hacerles sentir nuestra fuerza, paralizarles su economía, recordarles que la sociedad funciona gracias a todos nosotros...
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E
Me ha dolido profundamente tu escrito, me ha dolido porque lo que planteas no puede ser más real; pero lo más lastimero de todo esto es que sólo muy poca gente de este país está en capacidad de organizarse, exigir y luchar. Yo, particularmente, no creo en un levantamiento social de tipo armado; pero sí creo en un levantamiento social pacífico, en una resistencia pasiva ¿imaginas un paro nacional en el que se vea paralizada la bolsa de valores, las telecomunicaciones, etc.? Un real paro nacional, un día en el que ningún mexicano acuda a trabajar para hacerles sentir nuestra fuerza, paralizarles su economía, recordarles que la sociedad funciona gracias a todos nosotros...
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