El #GentlemanZapatero o cómo se violan los derechos laborales en México.

Publicado en por Franky

Vazza Boicot

 

En la actualidad ha ocurrido un interesante fenómenos social en México, la prepotencia y el abuso por parte de los poderosos, elemento tan cotidiano y ligado a la idiosincrasia de los mexicanos ha venido siendo denunciada y combatida en las redes sociales. Videos virales y generación de trending topics en Twitter han logrado subir estos casos hasta los niveles más altos de la opinión pública en nuestro país generando un repudio inmediato y generalizado. Así, nos hemos llenado en últimas fechas de “ladies and gentlemen” (damas y caballeros) como una figura que señala de forma sarcástica y creativa a estos personajes que buscan hacer del abuso de poder su forma de vida.

Uno de los rubros donde el abuso de poder está más vivo que nunca y que poco se valora es el ámbito laboral.

Gregorio Dersdepanian Shirinian es un “empresario exitoso”. Es Director General de Comercializadora CADER, S.A. de C.V. (Mejor conocida como Zapaterías VAZZA) la cual es una de las líderes del ramo en nuestro país.

Sin embargo como muchas empresas “exitosas”, cuando hay una baja en las ventas debido a la depresión económica que vive nuestro país, recurren a la antiquísima táctica de prescindir de personal para aminorar sus gastos.

Por supuesto que despedir personal, debido a la legislación laboral vigente, implicaría el pago de una serie de compensaciones que tendrían que ser cubiertas por la empresa, así que Gregorio Dersdepanian, nuestro #GentlemanZapatero, encuentra formas creativas de ahorrar esos gastos a su negocio.

A algunas trabajadoras les inflan el inventario electrónico para, posteriormente, contrastarlo con un inventario físico menor y al encontrar menos existencias de las que registran las máquinas las obligan a firmar pagarés enormes por el producto extraviado. Extrañamente, sin embargo, les dan la salida de renunciar sin ninguna contraprestación a cambio de “olvidar” los pagarés (que sin embargo mantienen en su poder como instrumento de chantaje). Lo curioso es que al menos hay tres casos completamente idénticos, lo que ya configura un modus operandi.

Otro de los casos gravísimos sobre las prácticas laborales de nuestro #GentlemanZapatero es el de Fernando Torres, joven trabajador que sostiene a una familia de escasos recursos trabajando desde hace casi diez años para las Zapaterías Vazza.

Durante todo este tiempo, Fernando ha crecido en su desempeño laboral, donde empezó como ayudante de almacén hasta llegar a ser Gerente Suplente de tienda. En estos años también ganó varios reconocimientos e incentivos por parte de la misma tienda y fue un empleado ejemplar, valorado y respetado por la empresa y por sus compañeros y compañeras de trabajo.

Sin embargo un día ingresa una nueva trabajadora a la zapatería donde se desempeñaba Fernando, él informa a su supervisor que la joven no está cumpliendo con sus funciones, la nueva empleada sólo dura trabajando allí tres días y desaparece. De recursos humanos mandan llamar a Fernando y le informan que la joven le ha levantado un acta por acoso sexual.

La obligación de la empresa, en caso de que dicha acusación fuera cierta, sería apoyar la demanda de su empleada y despedir al acosador. Curiosamente la propuesta es otra. Piden que renuncie Fernando, sin goce de ninguno de sus derechos laborales y a cambio se ofrecen a mediar con la empleada para que no demande.

Curioso ¿no? Una empleada acosada que retira su renuncia si el acosador hace un acuerdo que solo beneficiaría a ¡¡¡¡la empresa!!!!

Fernando se niega a renunciar y, confiado en su inocencia, pide que se investigue y se pidan antecedentes con las decenas de compañeras que han trabajado con él y bajo sus órdenes en los casi 10 años de actividad laboral. La empresa no quiere investigar.

 Un día, sin embargo, lo citan en recursos humanos y al lado del Jefe de Recursos Humanos se encuentra un hombre que dice ser (sin identificarse jamás) ¡Policía Judicial!

En teoría está allí para llevar detenido a Fernando por la demanda de acoso sexual, curiosamente puede no llevarlo, siempre y cuando renuncie en ese momento voluntariamente a la empresa y a sus derechos laborales adquiridos. Extraño que pueda omitirse una supuesta orden de aprehensión por un delito si se renuncia a un derecho.

Sin identificarse el “policía” ejerce presión. Fernando pretende llamar a su abogado para asesorarse y saca su celular pero el supuesto judicial le dice que no puede llamar a nadie, que si quiere le permiten hablar en el ministerio público ya cuando esté detenido, la dicen que si quiere no firme y le dan su liquidación y prestaciones (de nuevo derechos laborales que nada tienen que ver con la supuesta ofendida) que a ver para cuanto le alcanzan en el reclusorio.

Fernando ante la presión y la ignorancia firma su renuncia. Automáticamente desaparece cualquier demanda de acoso sexual y el “policía” se retira sin ejecutar una supuesta orden de aprehensión que llevaba consigo.

Al acudir ante el #GentlemanZapatero niega que todo esto ocurra en su empresa, se indigna, alza la voz, actúa prepotente. Llama a Fernando mal agradecido pues le dio por años la oportunidad de trabajar para su empresa. Se le olvida a estos sujetos que por cada peso que pagan a un trabajador hay una ganancia que este trabajador les genera y que les permite tener grandes casas, vehículos lujosos y comodidades. Estos gentlemen creen que le hacen favor al mundo de dejarnos existir. En nosotros está acabar con ellos.

Por lo pronto, ayuda a difundir esto en redes sociales y a promover un boicot contra Zapaterías Vazza hasta que respete los derechos laborales de sus trabajadores.

 

Luis Antonio García Chávez.

Franky.
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D
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