Sobre AMLO, los Chuchos, el PRD, el PT y otras historias (parte 2).
México 17 de junio de 2009.
El PT.
El Partido del Trabajo surge en 1990 de la unión de diferentes grupos y organizaciones de la izquierda mexicana, muy en particular las que pertenecían a la corriente línea de masas, maoísta. En general el PT aglutina a muchas organizaciones profundamente consecuentes, pero carga, desde sus inicios, con el lastre de haber surgido como partido bajo una negociación de dos viejos amigos, Alberto Anaya y Carlos Salinas de Gortari, ex compañeros en la UNAM. Incluso se dice que el primero formó en su momento políticamente al segundo.
El caso es que una de las informaciones más comúnmente aceptadas es que el PT surge en general, como una negociación de Anaya con Salinas para hacerle frente al PRD con un partido de izquierda que lograra partirles el voto.
Si esto es verdad, nunca lo logró del todo, al menos hasta el día de hoy.
El PT pierde el registro en las elecciones de 1991 y lo recupera en 1992, para mantenerlo (siempre en la zozobra) hasta el día de hoy.
Cabe mencionar que la crítica que arriba se plantea sobre Anaya es algo que se ha ido destapando con el tiempo, pero que en todo caso no incluye al resto de los fundadores o al menos no a la mayoría de ellos, pues muchos consideraban que estaban emprendiendo un camino de lucha, incluso revolucionario, y muchos de ellos se mantuvieron (algunos hasta hoy se mantienen) en muchas de las luchas más radicales del país.
En sus documentos básicos el PT se plantea como un partido de avanzada. Es importante observar que los documentos del PT son mucho más profundos y revolucionarios que los del PRD. Se plantea como un partido democrático, popular, antiimperialista, que lucha por la autogestión a través de la línea de masas. Eso entre otras cosas. En realidad si uno lee con detenimiento los documentos básicos del PT (o al menos cuando yo los leí) la única pregunta que surgiría es ¿cómo me afilio?
La línea editorial del PT casi me atrevería a afirmar que es la mejor del país, o al menos una de las mejores, incluso diría que es una de las mejores de Latinoamérica. Los textos que publican son un baluarte, un verdadero tesoro en literatura de izquierda. Al leerlos (o al menos cuando yo los leí) la única pregunta que surgiría es ¿cómo me afilio?
Alguna vez un amigo, dirigente del PT me pidió mi opinión sobre su línea editorial, recuerdo que sólo le contesté Hermano publican puras chingonerías, el día que leen lo que imprimen, van a ser muy cabrones.
Lástima que sigo esperando ese día.
El internacionalismo del PT es de avanzada. Tienen relaciones con prácticamente todos los partidos de izquierda del mundo. Las conferencias que realizan a menudo en su edificio en Av. Cuauhtémoc son excelentes. Además se unen en relaciones que a muchos que conozco y se dicen radicales les daría miedo sostener. Han sido un partido solidario con la disidencia colombiana, con la embajada de Palestina, de Venezuela, de Cuba, de Irán, de Vietnam, de Corea del Norte, y un largo etc. Realizan año con año una conferencia titulada "Los Partidos Políticos y un nueva sociedad" a la que traen a mucho de lo más avanzado del pensamiento político de izquierda a nivel mundial. Cuando conocí su práctica internacional la única pregunta que surgiría es ¿cómo me afilio?
Cuando conocí su planteamiento de dirección, donde hablan de una dirección horizontal y colectiva dije... a chinga, eso nunca lo he visto en el PT.
Y allí fue donde empecé a dudar en afiliarme.
Empecé a notar que no conocían (o tal vez conociéndolos los incumplían) sus estatutos. Que su línea editorial e internacional eran una gran pose, que eran el partido más vertical, que en toda su vida ha conocido a un sólo dirigente, y es justamente el menos congruente (eso lo pelean fuerte también Gonzalo y Oscar Yañez) de todo el partido. El hombre que decide todo en el PT. Alberto Anaya.
Cando digo que no he conocido nunca tal nivel de verticalismo, tendré que citar dos ejemplos. Ambos los viví de manera personal y directa e insisto, sólo sirven como botón de muestra.
En el PT cada semana hay reunión de la Comisión Ejecutiva Nacional. Hasta hace unos años era abierta y cualquiera podía entrar. De un tiempo para acá se han vuelto un poco más restrictivos, pero no es imposible ingresar pues basta con decir que se conoce a alguno de los miembros, nunca lo confirman.
La gente se cita desde temprano. Van llegando en vuelos procedentes de sus estados y se van incorporando. A pesar de ser una "instancia colectiva donde todos los compañeros tienen el mismo valor, la misma voz y el mismo voto" jamás se inicia si no ha llegado el profe Anaya, así tenga a la gente esperando 10 horas. Eso si, una vez que llega se inicia con los que estén, no es necesario esperar a nadie más.
Entre los dos ejemplos meto esto a modo de anécdota, precisamente porque la gente llega desde temprano y las reuniones se prolongan hasta el día siguiente en la madrugada, se contrata un servicio de alimentos que sirve comida dos o hasta tres veces distintas para todos los asistentes (mucha gente que lo sabe solo va a comer, si tienen dudas lo pueden comprobar). Dicha comida no es nada despreciable, los menús que se ofrecen son de gran calidad. Nunca se sirve un menú que no haya aprobado personalmente el profe Anaya. Si se sirven tres comidas en el día, ese día todos comerán, una, dos o tres veces... Lo que el profe crea que deben comer.
El segundo ejemplo lo viví cuando colaboré por un tiempo con el periódico nacional del PT. Se había acordado darme un apoyo económico por mi trabajo, era ya un acuerdo. Se me citó precisamente para una reunión de la Comisión Ejecutiva Nacional en donde Jaime Esparza me dio un cheque, no muy oneroso, por mi labor. Sin embargo había que esperar la firma de autorización de Beto Anaya, del profe, me habían citado a las dos de la tarde, el llegó a las ocho y comenzó la reunión que terminó como a las tres y media de la mañana del día siguiente. El profe se fue a su oficina y una marea de gente lo siguió. Me dijeron que era allí donde autorizaba los cheques. Me acerqué, pensé que esto se debía a que era el primer cobro y había que formalizarlo. El profe iba atendiendo uno por uno a los formados. Pasé casi dos horas después, sólo me vio, me pregunto de que se trataba y tras una explicación de menos de un minuto lo firmó. Me fui con mi cheque.
Para el siguiente cobro me pidieron "que fuera a la Comisión Ejecutiva Nacional, Esparza me dio mi cheque e instrucciones de buscar la ansiada firma del profe...
Al principio no entendía, mi pago ya era acuerdo, ¿acaso era un contrato que había que renovar semanalmente? Cuando me dijeron que así era siempre y para todos, mandé a la chingada los cheques, seguí participando sin pedir dinero a cambio, aunque me hacia falta la dignidad siempre ha valido más.
Entendí de inmediato, ese era el besamanos semanal del PT, eso eran control, eso era poder, eso era verticalismo. Eso no era lo que había leído en los estatutos.
El problema del PT no era solo el verticalismo, el problema era que además de ser profundamente vertical, el dirigente supremo era precisamente el salinista y eso sí era conflicto. En decisiones importantes el profe consulta al que le regaló el registro.
Para la campaña de 2006 el profe luchó hasta el último momento para impulsar la candidatura de Roberto Madrazo por el PT.
Al final el profe lo que quiere es conservar el registro, es un negociazo, con eso y sus CENDIS, ya garantizó varias vidas sin complicaciones. Al profe nunca le interesó que el PT creciera y es completamente entendible, mientras más grande el partido es más difícil que lo controle un solo hombre y más difícil que los demás lo permitan.
Pero decía yo que en 2006 su candidato era Madrazo. ¿Cómo entonces si Anaya tiene un poder tan monolítico al final el candidato fue AMLO? Surgió una corriente en el PRD de opositores a Anaya, lo pusieron en jaque.
Esa corriente era encabezada por uno de los militantes más reconocidos del PT, de los más ligados a las luchas populares, el Doctor José Narro Céspedes. Lograron imponer la candidatura de AMLO. A Narro le ofrecieron cargos, pero el doctor creyó que la lucha era por principios. Se negó a pactar.
Lástima que muchos otros no lo creyeron así.
Gente importante del frente opositor a Anaya negoció con él. Entre ellos Gonzalo Yáñez, Senador, y su hermano quien aparece en un video al inicio de este artículo y es Presidente Municipal de Metepec, además de futuro diputado. Rodolfo Solís, hoy diputado también y otros por el estilo.
Los que se mantuvieron en la resistencia fueron golpeados.
Anaya de manera sistemática y paulatina fue buscando eliminar toda disidencia en el PT. Uno a uno fue destituyendo a los dirigentes estatales de la corriente opositora. Nombró de manera personal delegados especiales, procónsules petistas con todas las atribuciones y derechos del partido. Cada uno de ellos le rendía cuentas a él. Mientras esto sucedía, la corriente de Narro, UDENA en lo sucesivo, buscó mantener la congruencia y sumarse al movimiento. Fueron los principales en la lucha en defensa del voto, de los primeros en la defensa del petróleo, de los que además no dependían sólo de las órdenes de Andrés, sino que tenían capacidad de desatar iniciativas. Llamaron a la creación, desde antes de "El Campo no Aguanta más", del movimiento "Sin maíz no hay país", el Diálogo Nacional.
Sin embargo, cuando las cosas se agudizaron en el PT y Anaya estaba a punto de aniquilarlos, buscaron el apoyo de Andrés, el candidato al que habían promovido y defendido, el compañero con el que habían resistido, con el que se habían plantado en Reforma, con él que combatían codo a codo, le pidieron que mediara en el conflicto interno. Él respondió que no podía, que él no podía tomar partido, y sin embargo lo tomó.
AMLO no volvió a invitar a los dirigentes de UDENA a los mítines, a los templetes, se paseó con Anaya y lo respaldó incluso en los territorios donde los compañeros de UDENA tenían mayor presencia.
Anaya contralaba al partido y eso significaba dos cosas, el dinero y el registro...
Demasiado importantes para ignorarlas, al menos en el balance de Andrés.
Ante la imposibilidad de seguir en el PT los compañeros de UDENA no tuvieron otra alternativa que migrar al PRD, pero ahora Andrés dice que es el PRD de los Chuchos, y por tanto ahora ellos son traidores, ahora son Chuchos (según alguno seguidores de AMLO, no sé si él tenga tal cinismo).
Todo esto lo sabe Andrés. Sabe también que ahora sin contrapesos la alianza de Anaya con el PRI en 2012, y más cuando llevan al "candidato puntero" es un riesgo inminente.
Si esto pasa, si Anaya juega con el PRI, lo acusará de todo lo que aquí escribo, como lo hace hoy con Chucho. Yo escribía contra los Chuchos desde al menos 2002, en ese momento era indebido, porque eran aliados. Hoy criticar a Anaya tal vez sea para Andrés hacerle el juego a la derecha. Hasta que lo traicione y probablemente lo hará, pero ahora son aliados.
De tanto dormir con el enemigo se puede amanecer muy mal.
El caso es que una de las informaciones más comúnmente aceptadas es que el PT surge en general, como una negociación de Anaya con Salinas para hacerle frente al PRD con un partido de izquierda que lograra partirles el voto.
Si esto es verdad, nunca lo logró del todo, al menos hasta el día de hoy.
El PT pierde el registro en las elecciones de 1991 y lo recupera en 1992, para mantenerlo (siempre en la zozobra) hasta el día de hoy.
Cabe mencionar que la crítica que arriba se plantea sobre Anaya es algo que se ha ido destapando con el tiempo, pero que en todo caso no incluye al resto de los fundadores o al menos no a la mayoría de ellos, pues muchos consideraban que estaban emprendiendo un camino de lucha, incluso revolucionario, y muchos de ellos se mantuvieron (algunos hasta hoy se mantienen) en muchas de las luchas más radicales del país.
En sus documentos básicos el PT se plantea como un partido de avanzada. Es importante observar que los documentos del PT son mucho más profundos y revolucionarios que los del PRD. Se plantea como un partido democrático, popular, antiimperialista, que lucha por la autogestión a través de la línea de masas. Eso entre otras cosas. En realidad si uno lee con detenimiento los documentos básicos del PT (o al menos cuando yo los leí) la única pregunta que surgiría es ¿cómo me afilio?
La línea editorial del PT casi me atrevería a afirmar que es la mejor del país, o al menos una de las mejores, incluso diría que es una de las mejores de Latinoamérica. Los textos que publican son un baluarte, un verdadero tesoro en literatura de izquierda. Al leerlos (o al menos cuando yo los leí) la única pregunta que surgiría es ¿cómo me afilio?Alguna vez un amigo, dirigente del PT me pidió mi opinión sobre su línea editorial, recuerdo que sólo le contesté Hermano publican puras chingonerías, el día que leen lo que imprimen, van a ser muy cabrones.
Lástima que sigo esperando ese día.
El internacionalismo del PT es de avanzada. Tienen relaciones con prácticamente todos los partidos de izquierda del mundo. Las conferencias que realizan a menudo en su edificio en Av. Cuauhtémoc son excelentes. Además se unen en relaciones que a muchos que conozco y se dicen radicales les daría miedo sostener. Han sido un partido solidario con la disidencia colombiana, con la embajada de Palestina, de Venezuela, de Cuba, de Irán, de Vietnam, de Corea del Norte, y un largo etc. Realizan año con año una conferencia titulada "Los Partidos Políticos y un nueva sociedad" a la que traen a mucho de lo más avanzado del pensamiento político de izquierda a nivel mundial. Cuando conocí su práctica internacional la única pregunta que surgiría es ¿cómo me afilio?
Cuando conocí su planteamiento de dirección, donde hablan de una dirección horizontal y colectiva dije... a chinga, eso nunca lo he visto en el PT.
Y allí fue donde empecé a dudar en afiliarme.
Empecé a notar que no conocían (o tal vez conociéndolos los incumplían) sus estatutos. Que su línea editorial e internacional eran una gran pose, que eran el partido más vertical, que en toda su vida ha conocido a un sólo dirigente, y es justamente el menos congruente (eso lo pelean fuerte también Gonzalo y Oscar Yañez) de todo el partido. El hombre que decide todo en el PT. Alberto Anaya.
Cando digo que no he conocido nunca tal nivel de verticalismo, tendré que citar dos ejemplos. Ambos los viví de manera personal y directa e insisto, sólo sirven como botón de muestra.
En el PT cada semana hay reunión de la Comisión Ejecutiva Nacional. Hasta hace unos años era abierta y cualquiera podía entrar. De un tiempo para acá se han vuelto un poco más restrictivos, pero no es imposible ingresar pues basta con decir que se conoce a alguno de los miembros, nunca lo confirman.
La gente se cita desde temprano. Van llegando en vuelos procedentes de sus estados y se van incorporando. A pesar de ser una "instancia colectiva donde todos los compañeros tienen el mismo valor, la misma voz y el mismo voto" jamás se inicia si no ha llegado el profe Anaya, así tenga a la gente esperando 10 horas. Eso si, una vez que llega se inicia con los que estén, no es necesario esperar a nadie más.
Entre los dos ejemplos meto esto a modo de anécdota, precisamente porque la gente llega desde temprano y las reuniones se prolongan hasta el día siguiente en la madrugada, se contrata un servicio de alimentos que sirve comida dos o hasta tres veces distintas para todos los asistentes (mucha gente que lo sabe solo va a comer, si tienen dudas lo pueden comprobar). Dicha comida no es nada despreciable, los menús que se ofrecen son de gran calidad. Nunca se sirve un menú que no haya aprobado personalmente el profe Anaya. Si se sirven tres comidas en el día, ese día todos comerán, una, dos o tres veces... Lo que el profe crea que deben comer.
El segundo ejemplo lo viví cuando colaboré por un tiempo con el periódico nacional del PT. Se había acordado darme un apoyo económico por mi trabajo, era ya un acuerdo. Se me citó precisamente para una reunión de la Comisión Ejecutiva Nacional en donde Jaime Esparza me dio un cheque, no muy oneroso, por mi labor. Sin embargo había que esperar la firma de autorización de Beto Anaya, del profe, me habían citado a las dos de la tarde, el llegó a las ocho y comenzó la reunión que terminó como a las tres y media de la mañana del día siguiente. El profe se fue a su oficina y una marea de gente lo siguió. Me dijeron que era allí donde autorizaba los cheques. Me acerqué, pensé que esto se debía a que era el primer cobro y había que formalizarlo. El profe iba atendiendo uno por uno a los formados. Pasé casi dos horas después, sólo me vio, me pregunto de que se trataba y tras una explicación de menos de un minuto lo firmó. Me fui con mi cheque.
Para el siguiente cobro me pidieron "que fuera a la Comisión Ejecutiva Nacional, Esparza me dio mi cheque e instrucciones de buscar la ansiada firma del profe...
Al principio no entendía, mi pago ya era acuerdo, ¿acaso era un contrato que había que renovar semanalmente? Cuando me dijeron que así era siempre y para todos, mandé a la chingada los cheques, seguí participando sin pedir dinero a cambio, aunque me hacia falta la dignidad siempre ha valido más.
Entendí de inmediato, ese era el besamanos semanal del PT, eso eran control, eso era poder, eso era verticalismo. Eso no era lo que había leído en los estatutos.
El problema del PT no era solo el verticalismo, el problema era que además de ser profundamente vertical, el dirigente supremo era precisamente el salinista y eso sí era conflicto. En decisiones importantes el profe consulta al que le regaló el registro.
Para la campaña de 2006 el profe luchó hasta el último momento para impulsar la candidatura de Roberto Madrazo por el PT.
Al final el profe lo que quiere es conservar el registro, es un negociazo, con eso y sus CENDIS, ya garantizó varias vidas sin complicaciones. Al profe nunca le interesó que el PT creciera y es completamente entendible, mientras más grande el partido es más difícil que lo controle un solo hombre y más difícil que los demás lo permitan.
Pero decía yo que en 2006 su candidato era Madrazo. ¿Cómo entonces si Anaya tiene un poder tan monolítico al final el candidato fue AMLO? Surgió una corriente en el PRD de opositores a Anaya, lo pusieron en jaque.
Esa corriente era encabezada por uno de los militantes más reconocidos del PT, de los más ligados a las luchas populares, el Doctor José Narro Céspedes. Lograron imponer la candidatura de AMLO. A Narro le ofrecieron cargos, pero el doctor creyó que la lucha era por principios. Se negó a pactar.
Lástima que muchos otros no lo creyeron así.
Gente importante del frente opositor a Anaya negoció con él. Entre ellos Gonzalo Yáñez, Senador, y su hermano quien aparece en un video al inicio de este artículo y es Presidente Municipal de Metepec, además de futuro diputado. Rodolfo Solís, hoy diputado también y otros por el estilo.
Los que se mantuvieron en la resistencia fueron golpeados.
Anaya de manera sistemática y paulatina fue buscando eliminar toda disidencia en el PT. Uno a uno fue destituyendo a los dirigentes estatales de la corriente opositora. Nombró de manera personal delegados especiales, procónsules petistas con todas las atribuciones y derechos del partido. Cada uno de ellos le rendía cuentas a él. Mientras esto sucedía, la corriente de Narro, UDENA en lo sucesivo, buscó mantener la congruencia y sumarse al movimiento. Fueron los principales en la lucha en defensa del voto, de los primeros en la defensa del petróleo, de los que además no dependían sólo de las órdenes de Andrés, sino que tenían capacidad de desatar iniciativas. Llamaron a la creación, desde antes de "El Campo no Aguanta más", del movimiento "Sin maíz no hay país", el Diálogo Nacional.
Sin embargo, cuando las cosas se agudizaron en el PT y Anaya estaba a punto de aniquilarlos, buscaron el apoyo de Andrés, el candidato al que habían promovido y defendido, el compañero con el que habían resistido, con el que se habían plantado en Reforma, con él que combatían codo a codo, le pidieron que mediara en el conflicto interno. Él respondió que no podía, que él no podía tomar partido, y sin embargo lo tomó.
AMLO no volvió a invitar a los dirigentes de UDENA a los mítines, a los templetes, se paseó con Anaya y lo respaldó incluso en los territorios donde los compañeros de UDENA tenían mayor presencia.
Anaya contralaba al partido y eso significaba dos cosas, el dinero y el registro...
Demasiado importantes para ignorarlas, al menos en el balance de Andrés.
Ante la imposibilidad de seguir en el PT los compañeros de UDENA no tuvieron otra alternativa que migrar al PRD, pero ahora Andrés dice que es el PRD de los Chuchos, y por tanto ahora ellos son traidores, ahora son Chuchos (según alguno seguidores de AMLO, no sé si él tenga tal cinismo).
Todo esto lo sabe Andrés. Sabe también que ahora sin contrapesos la alianza de Anaya con el PRI en 2012, y más cuando llevan al "candidato puntero" es un riesgo inminente.
Si esto pasa, si Anaya juega con el PRI, lo acusará de todo lo que aquí escribo, como lo hace hoy con Chucho. Yo escribía contra los Chuchos desde al menos 2002, en ese momento era indebido, porque eran aliados. Hoy criticar a Anaya tal vez sea para Andrés hacerle el juego a la derecha. Hasta que lo traicione y probablemente lo hará, pero ahora son aliados.
De tanto dormir con el enemigo se puede amanecer muy mal.
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