Sobre AMLO, los Chuchos, el PRD, el PT y otras historias (parte 1).

Publicado en por Franky

México a 16 de junio de 2009.

El tema de lo ocurrido en Iztapalapa a levantado un debate amplio en la izquierda, sobre todo la electoral, sobre la propuesta de AMLO de votar por Juanito, del PT, para que en caso de ganar decline, Ebrard proponga a Clara y la ALDF la ratifique y así llegue al gobierno a pesar de haber sido declarada perdedora en la elección tras la anulación de una serie de casillas por parte del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y el recuento parcial de votos que arroja como nueva ganadora a Silvia Oliva. Lo anterior, al ser de gran importancia será motivo de una serie de análisis que publicaré en estas páginas y que espero puedan ayudar en algo al debate a mis amigos lectores.

ADVERTENCIA 1. No pretendo ser portador de la verdad absoluta (no soy el Peje) así que lo que aquí publicaré será una serie de elementos, algunos tomados de análisis políticos previos, la lectura de otros analistas y sobre todo un caudal importante de experiencias propias, adquiridas en el paso que he tenido por el PRD, mi relación con compañeros del PT, los procesos electorales internos del partido y constitucionales.

ADVERTENCIA 2. Estos temas los pienso desarrollar en extenso, y empezando de lo general a lo particular para tratar de hacer un análisis lo más profundo posible. Espero lograrlo al menos en parte.

LOS CHUCHOS.

La corriente Nueva Izquierda del Partido de la Revolución Democrática es la corriente hegemónica al seno de este instituto político. Curiosamente ni es nueva (en lo general surge de una de las viejas corrientes de la "izquierda", el talamantismo) ni es de izquierda. Esto no preocupa pues siguiendo las incongruencias de nombre el PRD ni ha luchado nunca por la revolución y al menos desde 1999 perdió todo carácter democrático, eso sí, cada día está más partido.
Su principal dirigente es Jesús Ortega, el actual presidente del PRD. Uno de los principales discípulos de Rafael Aguilar Talamantes, es uno de los maestros del camuflaje político "de izquierda" con gran capacidad negociadora con los gobiernos del PRI y el PAN y amplios recursos económicos que le han permitido ir subiendo al interior del partido hasta encontrarse en la posición de privilegio que hoy detenta.
¿Los Chuchos son unos traidores de la izquierda?
Sí. Sin embargo es difícil entender una traición donde el traicionado no haya depositado su confianza en el traidor. Aquí se vuelve importante, sobre todo para las gentes ajenas a las grillas del partido, explicar como acumularon poder los Chuchos, así podemos entender la magnitud, pero también las formas de su traición.
Hay dos momentos fundamentales que formaron el poder político que hoy detentan los Chuchos.
El primero:
Cuando Jesús Ortega compite por la presidencia del partido por primera vez en contra de Andrés Manuel López Obrador y al final termina perdiendo pero quedándose con la Secretaría General del Partido. Lo anterior no es poca cosa pues es el segundo cargo en importancia al interior del PRD y tiene un amplísimo margen de maniobra.
El Segundo momento es cuando AMLO en 2005 impone a Leonel Cota en la Presidencia del PRD, para lograrlo necesita aliarse con los Chuchos a los que a cambio de su apoyo les cede nuevamente la Secretaría General, pero no sólo eso, les cede el control total del Partido, en aquella elección no menos fraudulenta que las dos más recientes los Chuchos se alzan con su mayor triunfo. Obtienen el control de al menos 75% de todos los cargos en disputa, la inmensa mayoría de las presidencias estatales del Partido y los órganos electorales internos. En aquel momento denunciar el fraude era prácticamente una traición a la Patria pues debilitaba a AMLO y sus aliados en el camino a la presidencia de la República. En aquel momento los chuchos no eran menos mafiosos que ahora, pero eran amigos del "futuro presidente". AMLO estuvo de acuerdo y fue cómplice, pero en el pecado llevó la penitencia... Dejó el poder en manos de quienes hoy lo han traicionado. Este tema lo abordaré a mayor profundidad en los siguientes análisis, desde diferentes perspectivas.

Desde siempre, en el PRD, el crecimiento de los Chuchos ha estado vinculado a 3 factores esenciales:
  1. Su capacidad económica. Se dice que al amparo del poder y con dinero obtenido de cargos públicos, los Chuchos tuvieron la empresarial visión de poner una serie importante de negocios, muchos de ellos exitosos. La realidad es que son probablemente el equipo con mayores recursos al interior del PRD, lo cual les da movilidad, capacidad de operación y posibilidades de compra de conciencias.
  2. Su alianza con gobiernos locales de otros partidos. En muchos estados es sabido que los Chuchos se alían con gobiernos locales de otros partidos, que los apoyan en los procesos internos para que mantengan el control del PRD a cambio de que los Chuchos sean a nombre del PRD una oposición cómoda. esto se ha reproducido ahora en alianzas con el gobierno federal que le han sido bastante redituables. Con dos fallos jurídicos tiene ahora, por fin, la presidencia del partido y también la candidatura de Iztapalapa.
  3. La comisión de sendos fraudes electorales internos. Los Chuchos son especialistas en realizar chuchineros. La frase ahora clásica dentro del PRD de "acuerdo mata estatuto" sin duda tiene un Chucho en la autoría. La compra de voto nunca se les ha dificultado, ni el robo de casillas, ni la anulación de elecciones desfavorables, ni tener en el padrón incluso gente muerta que el día de la elección vota por ellos. Pero sobre todo, son especialistas en que gobernadores de otros partidos movilicen a sus clientelas (de otros partidos) para votar por los Chuchos en las elecciones internas del PRD, saben bien como pagarlo después. Por lo anterior no es raro que en muchos lugares el padrón del PRD tenga más "militantes" que los votos que obtiene el partido, ya no digamos en las internas, sino en las elecciones constitucionales. cada que hay elección interna. Han rasurado el padrón del PRD cada que los puestos en la estructura interna se los han permitido.
Todo esto lo hacen los Chuchos con singular alegría, ni duda cabe que todas estas conductas son censurables y deben ser combatidas, que no son de gente que se diga de izquierda. Pero en honor a la verdad es importante decir también que es uso y costumbre en el partido que las fuerzas son más o menos fraudulentas no con base en valoraciones morales sino en posibilidades y potencialidades. Es decir, cada quien hace el fraude según puede, y muy pocos se salvan, por la mayoría de las beses, los que menos peso tienen en el partido y menos recursos (tal vez por eso no hacen fraudes, por que no tienen como hacerlos).

Acusar a los Chuchos de todo lo anterior es más que justo.
Además se aliaron al gobierno federal y traicionaron al movimiento que surgió desde antes de 2006, con el desafuero y los intentos por impedir que AMLO llegará a la presidencia. Sin embargo, el problema de fondo se dá cuando se acusa no a aquel que cometa una conducta ilegal, inmoral, sino a quién no está contigo.
Decía unas líneas más arriba que los Chuchos siempre han hecho lo que hoy los acusa. Siempre, AMLO por supuesto lo sabía, antes de aliarse con ellos, para imponer a Cota a cambio de dejarles el partido, pero en ese momento le servían. Lo sabía antes de nombrar a Jesús Ortega coordinador del FAP en plena elección.
¿Por qué en ese momento AMLO no se deslindó de ellos?
Simple, porque su posicionamiento es político, no moral y léase político en la política más utilitarista.
Bejarano es un hombre igual o más corrupto que los Chuchos. Beto Anaya es un cacique salinista. A Dante Delgado lo formó el gran represor Fernando Gutiérrez Barrios. Manuel Camacho y Marcelo Ebrard eran salinistas y lucharon lo más que pudieron para impedir la creación del PRD. José Guadarrama incluso está acusado de asesinar a decenas de militantes que lucharon para fundar al PRD cuando aquél era operador priísta en Hidalgo. Socorro Días colocó la banda presidencial a Salinas convalidando el fraude de 1988... La lista podría seguir...
Todos ellos son del equipo de AMLO y todo lo anterior AMLO lo sabe, como lo sabía de los Chuchos. Hoy son los próceres de la lucha lopezobradorista, si algún día se separan de él el dirá todo lo que hoy escribo, y mucho más que el debe saber, como en su momento nosotros denunciamos a los Chuchos que él defendió, porque eran sus aliados. Lo dirá hasta ese momento no porque hoy no lo sepa, sino porque hoy aún le sirven. Ese es el cálculo, esa es la valoración.
Con esto no se pretende ni mucho menos defender a los Chuchos, es sólo que no todo es blanco y negro, ni estamos presenciando la lucha del bien contra el mal, como quiere vendernos la idea Andrés Manuel. En los matices está el verdadero quid.
Hasta aquí, basta por lo pronto de la mierda chuchista y sigamos con otros análisis hasta intentar que todos se crucen, que se intersecten.
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E
Hola, he leído con asaz atención este post tuyo. Espero con paciencia la publicación de la próxima entrega.Sin duda -si me lo permites- quisiera participar en la discusión que has puesto sobre la mesa. Sin embargo quiero esperar -o al menos intentarlo- a que publiques toda la serie o a que ésta esté más avanzada.Saludos, Eleutheria. 
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F
<br /> <br /> Con todo gusto, yo también espero con ansias tus colaboraciones que a final de cuentas para eso es el debate, para enriquecerlo. Saludos.<br /> Franky.<br /> <br /> <br /> <br />