Sobre el problema del transporte público en la Ciudad de México.
México a 20 de agosto de 2009
Por desgracia no son raras las ocasiones en la historia en que los gobiernos de “izquierda” llevan adelante medidas que los gobiernos de derecha jamás podrían impulsar, “nadando de a muertito” van poco a poco realizando tareas que, si las propusiera un gobierno de derecha, de inmediato concitarían el repudio popular.
Tal fue el caso de la privatización del Centro Histórico de la Ciudad de México por parte de Andrés Manuel López Obrador, y ahora con la privatización e incremento del transporte público por parte de Marcelo Ebrard Casaubón que continua un proyecto iniciado por el mismo AMLO.
Se comenzó con el Metrobus sobre avenida Insurgentes, concesionando un transporte de franca mala calidad a una empresa privada. A la vista de cualquiera que no requiere ser experto es claro que el Metrobus no requiere, ni mayor infraestructura ni mayores gastos de operación que el Metro. Sin embargo, desde un inicio, el primero fue más caro, llegando al colmo de que en su corta vida ha tenido ya al menos dos incrementos de precio, poniendo hoy el costo en $5.00 el viaje.
En una segunda etapa se creó la segunda línea del Metrobus en Etiopía, dejando ya sobre dos avenidas de gran importancia la única posibilidad de viajar en este transporte, en automóvil particular o en taxi, siendo todos los anteriores altamente costosos en una ciudad en que los salarios no han subido ni siquiera en proporción con el pasaje.
Ahora en Eje Central el colmo de la aberración. Se eliminan, micros camiones y otros medios de transporte, dejando únicamente el trolebús. Es el mismo trolebús que en toda la ciudad cuesta únicamente $2.00, pero ahora que es el único transporte sobre Eje Central, ahora que ya no hay ninguna otra alternativa, sin ninguna razón justificada sube, únicamente en Eje Central a $4.50.
En reforma se substituyen los microbuses, y se pone un transporte único a $4.50.
Y todavía algunos funcionarios hablan de la posibilidad de aumentar la tarifa del metro el año que viene, ¡en año de crisis!
Sería interesante preguntar si los operadores del Metrobus ganan más que cuando operaban sus micros y cambiones en Insurgentes o Etiopía. Sería interesante saber si en Eje Central le pagan más a los operadores del trolebús. En el caso de Reforma aún no me queda claro si fue una concesión o si simplemente hubo modificación del parque vehicular. Estoy seguro que un alza en el metro difícilmente iría acompañada de un incremento sustancial a los trabajadores.
Entonces, el dinero ¿a dónde va?
A las arcas insaciables de funcionarios corruptos o concesionarios afortunados de ser amigos del Jefe de Gobierno. ¿Y la izquierda dónde está? Si esto lo hiciera un gobierno panista estaríamos en las calles, pero ahora parece que debiéramos quedarnos callados porque lo hace “el carnal” Marcelo.
Los salarios son raquíticos, el desempleo está a flor de piel y sin embargo en lugar de planes contracíclicos y modificaciones al rumbo económico, el gobierno del DF lleva a cabo programas de aumento en costos, pero no aumenta en proporción ni siquiera a sus trabajadores.
¿De qué sirve el seguro de desempleo, si quien lo recibe al ir a buscar trabajo y tener que pasar por avenidas transitadas, tiene que gastar $4.50 si viaja en Eje Central o Reforma, $5.00 si viaja sobre Insurgentes y ve tu a saber cuanto si el año que viene le suben al metro? Al final el paliativo solo le servirá para pagar sus transportes a las múltiples entrevistas de trabajo que tendría que efectuar para buscar un empleo mal pagado, que no le de ni para el camión.
Demagogia pura.
En otros países los aumentos a los precios del transporte (y más en un contexto de crisis como el que nos encontramos) lo menos que hace es un levantamiento social, casi siempre encabezado por el sector estudiantil, que aquí parece que ni se inmuta, hasta que no nos quede de otra más que ir caminando a todos nuestros destinos.
Debemos convocar a la unidad de acción contra el alza a los precios del transporte, al menos en el período de crisis económica y debemos hacerlo ya.