Balance electoral.

Publicado en por Franky

México a 9 de julio de 2009.

En las elecciones del 5 de Julio pasó más o menos lo previsible. El PAN y el PRD en caída libre, el Verde Ecologista de la mano de su nada ecologista propuesta de la pena de muerte como el partido pequeño con el mayor asenso. El corporativismo de la maistra (no es error de dedo) Elba Esther Gordillo dándole un porcentaje electoral interesante al PANAL. El LSD (perdón PSD) perdiendo el registro en el viaje. Convergencia con todo y el apoyo de AMLO apenas salvando el registro. El PT llegando un poco más arriba gracias al “efecto Juanito” y el PRI como el gran ganador, primera fuerza del congreso y perfilando su apuesta de regreso para el 2012.

¿Qué pasó en tres años para que los dos partidos que puntearon en 2006 (el que ganó la presidencia y el que se la robó para entrar por la puerta de atrás) se cayeran en 2009?, ¿Qué pasó para que el PRI tercera fuerza sea hoy primera?, ¿Por qué con todo el apoyo de AMLO al PT y Convergencia no les alcanzó para un mayor crecimiento?, ¿A caso no hay suficiente gente que quiera legalizar la droga como para llegar a un 2%? (Esa última es broma).

Tratemos de hacer algún análisis al respecto.

Los Partidos “Grandes”.

El PAN y el PRD, entre otras cosas, cargan con un profundo desgaste tras la contienda de 2006, donde los ataques entre ambos, pues entre ambos fu la disputa directa, se agudizaron profundamente.

Además el PAN carga con su incapacidad en los últimos 9 años de gobierno para resolver las necesidades básicas de la población, mismas que en cambio se han venido agudizando. En el PAN, su principal carta de presentación, la guerra presidencial en contra del crimen organizado, cada día prueba con mayor claridad su ineficacia y el estado de caos en que ha sumido a nuestro país. Por otro lado en el aspecto económico, la conocida frase de Agustín Casterns de que ahora a México le daría un catarrito mientras a Estados Unidos le daría pulmonía se cae a pedazos en una escena que de no ser trágica sería cómica. Ahora podemos ver con claridad como uno de los países más dañados por la crisis a nivel mundial es precisamente México (¡bueno que fue un catarrito!) Tal vez, ironía de la vida, el catarrito que invocó Casterns fue la tristemente célebre Influenza H1N1, misma que, por cierto, no supieron manejar, agudizando el efecto económico de la misma y generando un retroceso que no se veía al menos desde 1995.

A lo anterior podemos sumar también la contradicción interna de un partido que tradicionalmente (al ser partido de oposición) se opuso a que el Presidente de la República interviniera en procesos electorales y que ahora (al ser partido en el gobierno) está experimentando este fenómeno con sus vertientes favorables (mayores recursos y apoyos federales a los candidatos del partido en el poder) y desfavorables (imposiciones de candidaturas desde el poder del centro a los poderes regionales del partido). Dicha contradicción provocó una profunda división del panismo en estados como Nuevo León en donde la confrontación interna ayudó a acabar de fortalecer al PRI.

Por otro lado el PAN basó una gran parte de su campaña en que votar por ellos era respaldar  Calderón en su guerra contra el narco, lo que provoca que de manera implícita, al haber perdido una gran cantidad de votos de la ciudadanía, ese sector manifiesta su repudio a la política de guerra emprendida por el PAN y a su forma de enfrentar el crimen organizado.

En el caso del PRD el canibalismo interno, tan tradicional en la izquierda mexicana ha venido haciendo estragos. Por un lado podemos empezar diciendo que el golpeteo mediático en contra del PRD inició mucho antes de las elecciones de 2006, más o menos desde 2002, cuando AMLO comenzó a perfilarse como un candidato con serias posibilidades de ganar la presidencia de la República.

Después, se dieron los videoescándalos, el desafuero, la contienda electoral, la guerra sucia, el fraude electoral, el fraude electoral interno, la defensa del petróleo y desde entonces hasta la fecha una campaña permanente de desprestigio en contra de la izquierda electoral y del PRD. A lo anterior hay que sumar la incapacidad de ponerse de acuerdo, la proclividad de todos los actores a cometer las más diversas trapacerías en las elecciones internas y muchos otros fenómenos.

Además el PRD fue incapaz de encancharse en una campaña electoral de propuestas, más allá de la imagen de Chucho y su cocinerita, a la fecha no sé que es lo que ofertó el PRD como programa político electoral para sumar a la ciudadanía. Siguieron priorizando las necesidades y los acuerdos de los grupos por encima de las necesidades y los acuerdos en beneficio de la sociedad.

El PRI se hizo a un lado del pleito entre ambos actores y vendió la idea de que ellos si saben gobernar. Con eso y la operación política de sus grupos tradicionales les alcanzó para un triunfo bastante contundente, como no se había visto desde los últimos años del priato.

La Chiquillada.

PT y Convergencia crecieron a la sombra de AMLO. Pero no les alcanzó para demasiado, de no ser por el error de los Chuchos de René Arce y el efecto Juanito, ambos partidos hubieran quedado rasguñando la conservación del registro. PSD Desapareció. PANAL Sacó el voto corporativo y demostró el músculo real de la maistra Elba Esther. El verde creció con su propuesta de la pena de muerte.

PT y Convergencia fueron las campañas menos propositivas, las más mesiánicas, las que se limitaron a decir, Estaríamos Mejor con López Obrador, pero como Obrador no era candidato por más que lo quisieron presentar como tal, pues no tuvieron la mejor estrategia de campaña. Es decir, si lo único que saben decir es que estaríamos mejor con Obrador, pues aún un sector grande de obradoristas les podría decir, “pues regresan en 2012 cuando lo podamos hace realidad” ¿Cuál era su propuesta de aquí al 2012? Como en las chupadas para llegar al chiclocentro de las paletas tutsi pop… el mundo nunca lo sabrá.

El Verde hizo propuestas que no podrá cumplir pero que generaron votos, vendieron un producto milagro como en los infomerciales, bonito pero que no sirve. La gente sabe que no va a bajar de peso con las pastillitas y la cremita milagrosa pero como “es re bonita la ilusión” la compran, además es más fácil que hacer ejercicio y dejar de tragar.

El PANAL no merece de mi más análisis, ojalá pronto lo enterremos.

Pero realmente, ¿Por qué ganó el PRI?

Algunos analistas dicen que porque no traía el mismo desprestigio del PRD y el PAN. ¿Y los 70 años de priísmo? Otros analistas dicen que porque no se vio rijoso ¿Y el Gober precioso y Ulises Ruiz cuyos estados arrasaron? Algunos más hablan de la crisis económica ¿Y las crisis perpetuas de los últimos 5 Presidentes priístas?

Yo tengo otra teoría.

Creo que vivimos en un país profundamente acostumbrado a los caudillos, a los líderes mesiánicos.

En el México Colonial (la Nueva España) teníamos un poder profundamente centralizado. Por un lado estaba el rey como monarca supremo y su virrey como representante directo y con plenos poderes. En la guerra de independencia los caudillos de la Revolución toman el mando de una nación naciente e insurrecta. Posteriormente se da el imperio de Iturbide. A la caída de éste surge, con intervalos, la figura preponderante de la primera parte del México Independiente, a saber, Antonio López de Santa Anna. Cuando Santa Anna deja el poder de manera definitiva surge un pequeño período de disputas entre caudillos regionales y corrientes que representaban, liberales y conservadores, hasta surgir una nueva figura preponderante de la política nacional, Benito Juárez. Con altibajos, gobierno en el exilio guerra de reforma y otros sucesos nacionales, Juárez permanece en el poder hasta su muerte y es en ese momento que surge la siguiente figura preponderante Porfirio Díaz. Durante el porfiriato el poder era prácticamente total. A la caída del mismo el poder se divide en caudillos regionales, como ocurre después de la caída del virreinato o después de la caída de Santa Anna. Estos caudillos revolucionarios comparten y a veces disputan el poder, dividiéndose las regiones y alternando el centro, hasta la creación del PNR, después PRI que sustituye el caudillo unipersonal por el partido como tal que definía al caudillo de turno para algo que algunos analistas denominaron la dictadura totalitaria sexenal hereditaria o algo así.

Es en este período que el PRI se consolida bajo la figura del caudillo, el presidente en turno, cuyo último acto de poder era el nombramiento de su sucesor. Todo lo controlaba y lo decidía el señor presidente, el resto de los poderes eran de ornato.

Pero a la caída de este régimen el país vuelve a vivir el período de desconcentración del poder central y focalización y crecimiento de los poderes regionales. El presidente de la República cede poder, pero los espacios de poder jamás quedan en el vacío, de inmediato se llenan, se suplen. En ese sentido el espacio de poder dejado por el acotamiento de la Presidencia de la República es sustituido por un lado por el Congreso de la Unión y por otro lado (y principalmente) por los gobernadores.

Por eso el PRI crece de nuevo en 2003. Al no haber una figura central atrayente, un caudillo que concentrara el voto como Fox, los gobernadores son el factor central de poder y el PRI, con mayores gubernaturas, gana la mayoría de los espacio en disputa. En 2006 el caudillo central absorbe la atención, AMLO y concentra el voto, y por contraposición sale Calderón, no como caudillo atrayente sino como contra caudillo, figura que se oponía con posibilidades a AMLO y entre ambos capitalizan el voto mientras el PRI vuelve a caer. Así el proceso de 2000 se centro en Fox, el de 2003 en los Gobernadores y el de 2006 en Andrés Manuel. Era previsible de nuevo la vuelta a los gobernadores en 2009.

Solo así se entiende porque en 2006 el PRI pierde todo en Oaxaca con la APPO como mayor oposición y en 2007 gana TODO sin un proceso central aglutinador que jugara de contrapeso al poder del gobernador. Lo mismo con el Gober Precioso en Puebla y con todas las elecciones estatales.

Si se revisan los procesos que no coinciden con la elección presidencial es rarísimo el caso en que pierde el partido en el Gobierno y se debe sólo a grandes errores al gobernar y al administrar el poder. No digo que Ulises Ruíz Gobierne bien en el sentido del deber ser, de un buen gobierno para la gente. Pero gobierna bien en el sentido de la administración y mantenimiento del poder, sin que eso sea una virtud en sí mismo.

En 2009 el PRI ganó la mayoría porque gobernaba la mayoría, los cambios de rumbo fueron mínimos, y en la mayoría de los casos, los Estados Gobernados por el PRD ganó mayoritariamente el PRD, al igual que en los del PAN el panismo.

En 2012 surgirá de nuevo la figura del caudillo central que aglutinará de nuevo los procesos y marcará tendencias, el resultado en aquellas será, probablemente, del centro a los Estados. En las anteriores al 12, los Estado marcarán los derroteros, si no, al tiempo…

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